Durante los últimos 15 años, Chuck Kalert ha sido el encargado de cambiar la bombilla situada en lo alto del Gateway Arch, a 192 metros de altura sobre la ciudad de San Luis. Lejos de amedrentarse, Kalert considera su trabajo un auténtico privilegio y asegura esperar con impaciencia el momento de cambiarla. “En los días claros”, asegura, “no hay barrera entre is ojos y el horizonte“.
En su última salida, una televisión local de San Luis no sólo filmó el cambio de bombilla desde un helicóptero, sino que charló en directo con él, para que explicara su trabajo. El sonido no es demasiado bueno, pero las imágenes son espectaculares:

Esta bombilla de 620 vatios debe cambiarse una vez al año por motivos de seguridad, ya que sirve para señalizar la posición del arco e impedir que los aviones se estrellen contra él. El proceso de reposición de la bombilla lleva alrededor de 45 minutos, durante los cuales Kalert permanece encaramado en el monumento más alto de la ciudad, a una altura equivalente a la de dos veces la Estatua de la Libertad, y expuesto a fuertes vientos que podrían arrojarle al vacío. Por si aún no os habéis hecho una idea, os dejo otra fotografía explicativa:

* Nota: El arco es accesible por dentro, para disfrute de los turistas. Y es desde ahí desde dionde Chuck accede a la bombilla.