David Bravo, abogado del acusado, explica como 5 personas, al menos tres de ellas pertenecientes a las Sgae irrumpieron en casa del acusado, un administrador de paginas P2P argumentando poseer una orden de registro inexistente. le pidieron entrar en su casa para examinar el material informático. A demás de este procedimiento penal abierto contra él, iniciado por Promusicae y otras grandes compañías de la industria audiovisual la SGAE inicia un proceso civil en que logra que el juzgado obligue al acusado a entregarles un discoduro y a cerrar dos de sus Etmusica y Elitemula (del total de 15 que administraba)

Este proceso finaliza al cabo varios años de procedimiento, en los que el estudiante alternaba juzgados penales y civiles”, afirmaba su abogado. Y la Audiencia Provincial de Huelva impone un multa que más allá de ser simbólica indica claramente hasta qué punto estaba llegando la Sociedad General de Autores y Editores con el fin de servir a su único fin: la recaudación.